Jueves 11 de junio 2026 Las lecturas de las Escrituras Romanos 5:10-16 Mateo 8:23-27

 




Jueves 11 de junio 2026

Las lecturas de las Escrituras


Romanos 5:10-16

Mateo 8:23-27

"La homilía ortodoxa (u homilía patrística) desde los textos citados, no se los lee de forma aislada, sino que se los une bajo un mismo misterio, el paso de la muerte a la vida, el Paulino nos expresa que la  salvación no se reduce a un acto legal de perdón o de economía de justicia,  sino a  una participación real y mística en la Vida de Cristo.

El Cristo duerme. Al ser despertado, reprende la  "poca fe" de los apóstoles, con una sola orden, pacifica los vientos y el mar, revelando Su soberanía absoluta sobre la creación.

Está fe que flaquea,  que le falta cimertarce, se apoya en la lógica humana y en los propios recursos, Cristo permite esta situación,  para que en su pedagogía divina, los apóstoles maduren, en la seguridad de con quién está en la barca.  El miedo, en la tradición ortodoxa, es el síntoma principal de la poca fe (gr: Oligopistía) se le une la angustia. 

La "fe madura", "fe perfecta" o "fe pura" es la que ve desde Dios. 

Confiamos en Dios, en el día apacible y calmo, pero ante   la tempestad y nubarrones,  se descubre si nuestra fe es pura o si depende únicamente de las circunstancias externas de comodidad. No olvidar la gracia y herencia que Dios nos da,  enfocarnos en Cristo, nótese que Cristo reprende primero a los discípulos no a la tormenta,  todavía dependían de su lógica humana. 

La paz es la del corazón cuando Cristo ahí mora. Es una lección,  necesitaban comprender en su mente dialógica noera, primero, captar  que el poder absoluto,  esta en Él, El Dios Todopoderoso, el Cristo, para que cuando recibieran su propia potestad en Mateo 10, ya estuviéran "enstrenados". 

La poca fe,  no es la ausencia total de creencia, sino la falta de confianza real en Dios ante los problemas prácticos cotidianos, malestar y ausencia, que es irónicamente y llamativamente, no un ateísmo, sino una "fe teórica",   la falta de confianza real en Dios ante los problemas prácticos. 

El apagar el exceso de análisis mental y dejar de querer controlarlo todo, dispersándose yéndose de acá para allá,  nos hace acordar a Marta del Evangelio. 

Rezamos "Señor haz de mi corazón tu altar,  qué  pueda pronunciar tu Santo Nombre, purifícame  con hisopo, límpiame  hazme como la nieve, que mis pecados los alejes de oriente cómo del occidente, porque Tú eres benébolo y misericordioso, lejos está tu cólera y lleno de amor! 

En la verdad,  respeto, ayuda y compromiso,  moviendo su mano de poder, podemos en una conciencia clara, practicar poner todo desde nosotros y dejar el resto a Dios. 

Por lo tanto, en un ejercicio de interés, la fe se vive, no una fé que vive en las palabras y en la cabeza, tiene que bajar al corazón, trabajar, hacer lío es ese arriesgarse,  en Dios,  descansar en su regazo convirtiendo nuestra fe en una certeza es el misterio que se produce en el corazón del hombre

no es solo un evento del pasado; es Cristo viviendo hoy dentro de nosotros a través del Espíritu Santo

La poca fe se cura al entender que la vida de Cristo habita en el creyente, es salir del encierro, no culpar al otro, "es hacerse cargo", Dios sabe que estamos desnudos y heridos, el medicamento desde la Iglesia como hospital de sanacion,  es la terapia de la ascesis del amor y la humildad. La vida en Cristo, reine activamente en nuestro corazón y así disiparemos la obnubilación y rompiendo la herencia de Adán.

Gracias.. 


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