Ayuno II. Poesía.
Que tu mente ayune de pensamientos vanos;
que tu voluntad ayune de malos deseos;
que tus ojos ayunen de malas vistas;
que tus oídos ayunen de canciones obscenas y susurros difamatorios;
que tu lengua ayune de calumnias, condenas, mentiras, halagos y obscenidades;
que tus manos ayunen de golpear y robar;
que tus pies ayunen de cometer malas acciones.
Este es el ayuno cristiano que el Señor espera de nosotros.
San Tijón de Zadonsk

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