Domingo 14 de diciembre. Las Santas Escrituras. Efesios 6:10-17 S. Lucas 18:18-27.
Domingo 14 de diciembre.
Las Santas Escrituras. Efesios 6:10-17
S. Lucas 18:18-27.
Recordamos al profeta Nahum
El Evangelio toca un punto medular en el acercarce a Dios, el ser dichoso, el tema de la riquezas, un joven que solo le falta algo, y sin embargo se puso triste....en los Evangelios paralelos, el Señor le sonrió, a este joven, indicativo que era una invitación directa a ser de sus más allegados. Cuando el joven le respondió a Jesús: «Todo eso (los diez mandamientos) lo he guardado desde mi juventud», Jesús no lo justificó, como hubiera hecho cualquier maestro de la Ley, ni lo alabó, sino que «lo amó» –nos informa exclusivamente el Evangelista Marcos (Mc 10:21)–, y «al que ama el Señor, disciplina» (Heb 12:7). Cristo amó al Joven rico y, por eso, le ofreció esta vocación, que no era tanto el «vende todo y repártelo a los pobres», sino el «ven y sígueme». Jesús, en su plena sabiduría, supo que el apego a lo material le impedía seguir la vocación.
La carta, es prepararnos y usar la armadura espiritual, Todas las piezas de la armadura se encuentran en relación con Jesús. S. Pablo lo dice así: “sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Romanos 13:14). Cuando nos damos a Jesús, estamos en El y por El, nos “ponemos” Su Justicia, nos vestimos con la armadura completa de Dios.
En las promesas de Dios, no se puede ver la armadura con sus ojos naturales, así como Job no veía con los ojos naturales un “cerco” a su alrededor (Job 1:10), pero el adversario, el maligno lo sabe si usted está completamente vestido.
Vida como Armadura: en la espiritualidad ortodoxa, en la Didascalia y la Pidotia, se ve toda la vida cristiana como un acto esencial espiritual, cada pensamiento y acción estan guiados por el Espíritu Santo, formando una "armadura" protectora......
Esta batalla es espiritual, nuestra preparación también debe ser espiritual. Pablo nos dice que nos preparemos para la batalla con lo que él llama esa armadura de Dios (Efesios 6:11). Pero esta armadura es extraña, porque? Se trata menos de nuestra preparación para luchar, incluso entrenamiento corporal, trata de recibir los dones y la gracia de Dios. Cada pieza de la armadura de Dios, es bendición que solo puede provenir de Dios: verdad, veracidad, justicia, derecho (Efesios 6:14), paz (Efesios 6:15), fe (Efesios 6:16), salvación y Espíritu Santo (Efesios 6:17). Recordamos lo que Dios ha hecho por ellos, por los confesores de fé como relata Hebreos. La manera en que los creyentes apagan las mentiras y los ataques de un enemigo es recordar, vestirse y armarse con lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo.
Revestida con la armadura de Dios, la oración es lo que lo impulsa todo. Es nuestra conexión con Dios.
P. Stephanos

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