Jueves 11 de diciembre lecturas de las Escrituras 1 Timoteo 6:17-21; S. Lucas 20:9-18.
Jueves 11 de diciembre lecturas de las Escrituras
1 Timoteo 6:17-21; S. Lucas 20:9-18.
El Señor toca un punto más que importante, sobre la vida agrícola de Galilea, y así para a explayarse en una parábola, la viña también de la primera Alianza, que nos señala a Israel, el dueño presta en su generosidad la viña, para que se trabaje, a otros. Ya sabemos el suceso.
"La conexión de Jesús con el hijo rechazado y la piedra rechazada parece sugerir que Él está explicando las dudas de la gente sobre el tratamiento del hijo”. (Coronilla)"
"Jesús, en la unión de Dios, con sus hijos, no puede ser destruida por la muerte, el dolor
Su amor es vida es más fuerte que nuestra misma vida. Por eso, con fe, humilde, modesta, nos atrevemos a invocarlo: “Dios mío, en Ti confío. No quede yo defraudado” (Salmo 25,1-2).
La parábola de los labradores malvados, nos desafía a reconocer la autoridad de Dios.
Desde la Filokalia en la centralidad de la oración, "Señor Jesús Hijo de Dios, ten piedad de mi pecador", en la mirada de los padres, en el contenido místico en la tradición de los Padres del Desierto, la oración, y en la Parábola de los Viñadores Malvados, nos ilustra sobre la infidelidad humana, la paciencia de Dios y y el Reino de Dios que se da quienes dan fruto, el Dios que espera en amor y obediencia (el fruto), de quienes confía su viña (la Iglesia/el mundo), y su rechazo final al Cristo (la "piedra, roca angular") es un juicio, pero Dios ofrece siempre ese "vino nuevo" de la misericordia desde las entrsñas, si hay verdadera transformación interior. Desde la carta se nos invita a confiar en Diós, no en las riquezas en un criterio que todo es pasajero y somos hijos del Reino
En esto consiste la vida del fiel ortodoxo; es fundamental para la vida mística, el estudio reflexión desde la Anagnosis, insistimos en la oración y la predicación, que son más que importantes desde nuestra vida de piedad, que nos ayudan a dar testimonio del Reino, de la caridad y del servicio en dar frutos en el seguimiento de Jesús. Así lo vivían nuestros Padres del desierto y así se lo transmite desde la Parádosis.
Oración: “Señor, gracias por tu donación por tu paciencia. Perdona mi rebeldía y ayúdame a vivir, como un buen administrador, celoso de tu viña de todo lo que has puesto en tus servidores, siempre desde la vida en vida Jesús, la roca firme. Amíñ.
Padre Stephanos

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