✨ Miércoles 10 de diciembre de 2025 / 27 de noviembre de 2025 – 27ª semana después de Pentecostés
✨ Miércoles 10 de diciembre de 2025 / 27 de noviembre de 2025 – 27ª semana después de Pentecostés
📖 Lecturas bíblicas:
📘 1 Timoteo 5:22–6:11
📘 Lucas 20:1–8
🕊 Comentario
San Pablo nos invita a nosotros, al mismo tiempo que a Timoteo, a tener discernimiento. Le pide que no se apuren sus decisiones, ni que se deje arrastrar por la torpeza o el entusiasmo. Y también para que aprenda a controlarse, que no se deje llevar por el desorden ajeno. La pureza a la que nos invita San Pablo no pasa por un tema moral, sino por tener una claridad interna que nos guíe. Porque es en esa claridad que podemos verdaderamente saber dónde estamos parados y podemos tener una relación con Dios más sincera. La premisa, la idea central en la vida cristiana es poder tener un pulso firme frente a la realidad, que siempre nos desafía. Vivir con lo necesario, cultivar la piedad, ejercitar la paciencia y la fe. Si nos dejamos llevar por las cosas que nos atraen del mundo, por todo lo que brilla, terminamos, por supuesto, destruyéndonos a nosotros mismos.
En el Evangelio vemos a Cristo confrontado. Y es interesante porque no se trata de personas que buscan la verdad, sino que tienen miedo de perder el poder. Preguntan por su autoridad, justamente porque la visión del mundo que los impulsa intenta mantener una autoridad terrenal que se extienda hacia el ámbito de lo espiritual. Y este es un vicio continuo de las sociedades. La verdadera autoridad divina no necesita ningún tipo de justificación, sino que está en nosotros poder reconocerla. La iglesia tiene una tradición que la nutre y cada decisión doctrinal pasa por un proceso conjunto. Pero eso no evita que el poder terrenal siempre nos quiera confundir, siempre quiera socavar cualquier forma de fe y la quiera cambiar por una visión materialista en la que es ese mismo poder terrenal el que reina libremente. Reina a través del deseo, a través del temor, a través de todas las sensaciones que nos aferran a nuestros deseos y todas las ideas que nos quieren convencer de que somos únicamente un cuerpo. Resistir es reconocer a Dios y reconociendo a Dios, reconocernos a nosotros mismos como hijos de Dios, como seres espirituales, como mucho más que solamente tierra.
Archimandrita Gregori
Misión San Tikhon – Buenos Aires

Comentarios
Publicar un comentario