Domingo 4 de Enero 2026. Hebreos 11:9-10, 17-23, 32-40; S. S. Mateo 1:1-25.
Domingo 4 de Enero 2026.
Hebreos 11:9-10, 17-23, 32-40; S.
Mateo 1:1-25.
"En el Santo Evangelio de S. Mateo, vemos un relato que comienza con la genealogía que enlaza a Jesús directamente con Abraham y con la Casa de David (Mateo 1, 1‑25). Desde el primer versículo, el Evangelista, nos muestra que la historia de la salvación no es un accidente, sino el cumplimiento fiel, leal, de la promesa hecha a los patriarcas, la palabra de Dios no vuelve sin resultados; cada nombre, cada persona que se menciona en la Santa Escritura, es un eslabón de una cadena que lleva, paso a paso, hasta la llegada del Mesías. Presentación inspirada que establece la identidad de Jesús, como descendiente de los grandes hombres de fe, y también sitúa su nacimiento dentro del plan eterno de Dios, recordándonos que la historia humana está siempre orientada hacia la manifestación del Hijo. Porque es útil y dinámico el relato de la genealogía? Se establece identidad, misión autenticidad desde la historia bíblica, notamos gentiles y personas en la lista de Mateo, es la apertura del mensaje, es una nueva etapa que nos rememora al libro de génesis.
A la luz de esta genealogía, la fe que los patriarcas mostraron en Hebreos 11, 9‑10 adquiere un nuevo sentido: ellos vivieron como extranjeros en la tierra, anhelando una patria celestial, y la llegada de Cristo es la realización de esa esperanza invisible. La obediencia de Abraham al ofrecer a Isaac, muestra la confianza aún cuando parece imposible, (Hebreos 11, 17‑23) prefigura el sacrificio supremo de Jesús, quien, como el Cordero sin mancha ni tacha, entrega su vida para que la humanidad sea redimida. Asimismo, es la fe que conquistaron reinos y ciudades, (Hebr. 11, 33) los héroes de la fe mencionados en Hebreos 11:32‑40, soportaron pruebas sin ver el cumplimiento, encuentran su consumación en la persona de Jesús, cuya vida, muerte y resurrección inauguran la Nueva Alianza anunciada desde la creación. Su meta es la patria celestial, su fé la vivieron de mil modos pero siempre apuntando a la meta.
Así, al iniciar con el Evangelio, vemos cómo Mateo nos invita a reconocer que la fe, la obediencia y la esperanza que los antiguos testigos encarnaron convergen en Cristo. La genealogía no es una mera lista de nombres; es la proclamación que la promesa divina ha sido cumplida, y que la verdadera patria celestial, está ahora al alcance de todos los que creen en Él. En este sentido, la lectura de Hebreos y la del Evangelio de Mateo se iluminan mutuamente, además nos ilustran e iluminan la caminata diaria del buen ortodoxo, lección viva, recordándonos que la historia de la salvación es una sola, dirigida por la gracia de Dios hacia la plenitud del Reino.....la enseñanza desde los Santos Padres y Filokalia nos recuerda que nosotros también somos peregrinos en este mundo, la fe es silenciosa se manirsta en el valor en los carismas hospitalidad agradecimiento, en el desierto y en la ciudad, como rey o mendigo, aprender a reír con fe, en la importancia del corazón este en Dios, obra más allá de lo visible, valiosa como perla , nuestras debilidades se convierten en dinamis buen testimonio y entendimiento, en la verdadera fe que siempre hará algo.
P. Stephanos.


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