Parábola del día
Parábola del día
Érase una vez un anciano que le reveló una verdad vital a su nieto:
«Dentro de cada persona hay una lucha, como la lucha entre dos lobos. Un lobo representa el mal: la envidia, los celos, el arrepentimiento, el egoísmo, la ambición, la mentira. El otro lobo representa el bien: la paz, el amor, la esperanza, la verdad, la bondad y la lealtad».
El nieto, profundamente conmovido por las palabras de su abuelo, pensó por un momento y luego preguntó:
"¿Qué lobo gana al final?"
El anciano sonrió y respondió:
“El lobo que alimentas siempre gana”.
Sermón del día

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