Sábado 17 de enero 2026. Las lecturas de las Escrituras 1 Tesalonicenses 5, 14-23; S. Lucas 18, 2-8. Sábado de la semana 32 después de Pentecostés Sin ayuno Fiestas Sábado antes de la Teofanía Fiesta de la Teofanía.
17 de enero de 2026
Sábado de la semana 32 después de Pentecostés
Sin ayuno
Fiestas
Sábado antes de la Teofanía Fiesta de la Teofanía
Sábado 17 de enero 2026.
Las lecturas de las Escrituras
1 Tesalonicenses 5, 14-23; S. Lucas 18, 2-8.
El lucano hoy nos alienta al servicio pleno, en la confianza y valor de una fé anclada en lo apostólico. Ya desde el versículo 1, nos dice: Jesús les contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse» (Lucas 18:1).
Tenemos un juez, justo, que nos pide paciencia, rogamos al cielo que tengamos esa fe, el ejemplo que nos da el Señor, es clave, si un simple hombre humano injusto escucha y aplica el derecho a una viuda, no hara más el Dios de eterna misericordia? La respuesta debería alentarnos a seguir paso a paso...., su silencio aparente, es apertura del misterio, sabiendo ya de su amor.
Vimos en las lecturas del evangelio en las cartas y en el texto diario de meditación, esa mirada y oir espiritual, para captar el sentido del Reino de Dios, que interviene en su tiempo divino, profundiza nuestra fe y confianza en Dios, y nos empodera para que tengamos la esperanza de que Dios habrá de actuar.
San Pablo nos pide paciencia retener lo bueno, sostener en la oración constante sobre todo a los débiles, consiste en la idea de que aquellos que están de parte suya y que conozcan su historia pueden venir a apoyarle mediante la oración, mediante las palabras de aliento, y mediante el venir físicamente para ayudarle a atender sus necesidades.
El escudriñar o lucubrar las Santas Escrituras, todo es para provecho espiritual.
La paciencia, la persistencia en la oración, en la búsqueda de la justicia, fiel a sus creencias nos muestra la respuesta al Señor.
Es por esto que Jesús narra la historia «para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse». La oración cultiva la perseverancia. Y además, mora el Espíritu de Dios, el cual intercede. La conclusión, lógica, si sucede esto, sucede lo otro.
Ante
Por qué Jesús se pregunta eso? Con esta parábola que acabamos de leer, desde el corazón notamos que muchos de sus seguidores, gente que reza, quizá no tengan una fe cimentada y fuerte, y menos bien formada ni tan veraz como ellos piensan, y así Ntro Señor quiere enseñarnos algo.....seguir perseverante en la fe....
Oración
Señor, de día y de noche venimos ante ti buscando tu rostro; y estamos deseosos de oír tu voz. Escucha, Señor, nuestras oraciones. Amén.


Comentarios
Publicar un comentario