Sábado 17 de enero 2026. Meditamos en la oración centrante. Efesios 4, 23-24. Sobre las energías increadas.
Sábado 17 de enero 2026.
Meditamos en la oración centrante. Efesios 4, 23-24: "Y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en justicia y santidad de la verdad." (Versión Ortodoxa – Biblia Ortodoxa en español),
la Theosis (Θέωσις) según el Santo Pedalio (Pedalion) es:
La Renovación del Espíritu: Efesios 4:23 menciona la renovación del espíritu, lo que se relaciona con la purificación del alma y el espíritu en la Theosis (Santo Pedalio, Capítulo 1). Es un proceso llamativo que se describe como itinerario del hombre orante.
El vestir del nuevo hombre, es según la carta a los Efesios 4, 24 se refiere a la luz del vestido santo al nuevo hombre, creado según Dios, lo que se relaciona con la iluminación y la deificación del hombre en la Theosis (Santo Pedalio, Capítulo 2). La gracia es Dios mismo en acción.
La justicia y santidad: derecho y dedicación: Ambos versículos mencionan la justicia y la santidad, que son aspectos clave de la Theosis, se participa de la luz increadas del Tabor, según la cual el hombre se vuelve justo y santo como Dios (Santo Pedalio, Capítulo 3), en otras palabras, no se es dios de modo independiente, hay un solo Dios, Pero se nos comparte la vida divina. Esto es la bendita
participación en la naturaleza divina: La Theosis implica la participación del hombre en la naturaleza divina (2 Pedro 1, 4), cómo se dijo, es participación real, no metafórica, en la vida divina, son las energías increadas lo que se relaciona con la creación del nuevo hombre "según Dios" en Efesios 4:24 (Santo Pedalio, Capítulo 4).
Es la gracia es oración profunda apertura del hesicasmo.
El Canon 22 del Séptimo Concilio Ecumenico (Nicea II, 787 d.C.) – Pedalión, «Declaramos que la deificación (θεοποίησιν) es el fin de la vida cristiana; el hombre, mediante la gracia del Espíritu Santo y la cooperación con ella, llega a participar de la naturaleza divina, siendo transformado de gloria en gloria, según la imagen de Cristo. Ningún hombre puede alcanzar esta unión sin la purificación del alma y la iluminación del Espíritu.»
Esta es la traducción que suele aparecer en las ediciones españolas del Pedalión; el texto griego original es: «Θεοποίησιν τὴν τελείαν τῶν Χριστιανῶν ἀποφαίνεμεν· ὁ ἄνθρωπος διὰ τῆς χάριτος τοῦ Ἁγίου Πνεύματος καὶ τῆς συνεργείας αὐτοῦ μετέρχεται τῆς θείας φύσεως, μεταμορφούμενος ἀπὸ δόξης εἰς δόξαν κατὰ τὴν εἰκόνα τοῦ Χριστοῦ. Οὐδεὶς δὲ δύναται ταύτην τὴν ἕνωσιν ἀπολαβεῖν ἄνευ καθαρσίου τῆς ψυχῆς καὶ φωτίσεως τοῦ Πνεύματος.»).
Ahora vestirse del nuevo hombre es una transformación real mediante la participación de las energias increadas de Dios, el ser humano al abrirse se vuelve más semejante a Cristo, una realidad interior renovada.
La Renovación es de mente y corazón creando una nueva forma de ser, es la vida de Cristo que obra, por los misterios del bautismo y divina Eucaristía, los frutos son la manifestación de la Theosis. Se viste participa de la gracia increada, la energía divina renueva el espíritu de la mente, nous, y con ella el carácter.
Podemos agregar el conocido texto de Jesús y Nicodemo,
Juan 3 y Efesios 4,23‑24.
En Juan 3 Jesús le dice a Nicodemo que “el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. La idea central es una renovación interior, entendiéndose como una transformación que no viene de la carne sino del Espíritu. Ese “nacer de nuevo” implica que la vida del creyente pasa a estar marcada por la presencia divina, una especie de “cambio de origen”. Efesios 4:23‑24, por su parte, habla de “renovaos en el espíritu de vuestra mente” y “vestíos del nuevo hombre”. La imagen del “vestir” sugiere que esa nueva vida no es solo un estado interior, sino algo que se expresa externamente, como una ropa que cubre y define al que la lleva.....
1. Origen espiritual – Juan enfatiza que el nacimiento es “de arriba”, del Espíritu. Efesios llama a esa renovación “del espíritu de la mente”, que es la misma energía divina que actúa en el creyente.
2. Cambio de identidad – “Nacer de nuevo” implica convertirse en hijo de Dios; “vestirse del nuevo hombre” es asumir la identidad de Cristo, con sus atributos (justicia, santidad, verdad)....
3. Es un Proceso continuo – En ambos pasajes la transformación no es un evento único, sino una llamada a vivir de forma constante bajo esa nueva realidad.
Desde la piedad ortodoxa, esa “nueva ropa” se vive en la liturgia (el bautismo como muerte y resurrección, la Divina Eucaristía como alimento del nuevo ser) y en la oración hesicasta, donde el creyente busca la luz interior que revela esa nueva naturaleza.
En la liturgia ortodoxa la “doble dimensión”, nacer de nuevo y vestirse del nuevo hombre , se vive en varios momentos clave:
En el Bautismo y crismación:
El inmersor sumerge al catecúmeno tres veces, simbolizando la muerte al viejo ser y la resurrección a una vida nueva (nacer de nuevo).
- Al salir del agua se le unge con el crismo; la frase “recibe el sello del Espíritu Santo” es literalmente “vístete de Cristo”, la ropa interior del nuevo hombre.
La Divina Liturgia
- En la oración de la _Anáfora_ se pide que “nos vistamos de la luz de tu rostro” y que “seamos hechos partícipes de tu gloria”. La ropa metafórica es la justicia de Cristo que cubre al fiel obediente y dispuesto.
- Al recibir la Divina Eucaristía, Los Muy Santos y Divinos Dones, el fiel devoto se alimenta del “pan de vida” que fortalece esa nueva naturaleza y la hace visible en obras.....
Iconografía y vestiduras.
- Los iconos de la Transfiguración muestran a Cristo envuelto en luz; al contemplarlos, los fieles recuerdan que esa luz es la “vestimenta” del nuevo ser....
- Los sacerdotes visten el epitrachelion y el phelonion, símbolos de la “armadura de Dios” (Efesios 6), recordando que el nuevo hombre lleva la armadura espiritual.
En la práctica cotidiana, esas imágenes y ritos refuerzan la idea central de que el nacimiento espiritual, no es solo un evento interno, sino una transformación que se “pone” y se muestra en la vida litúrgica y en la conducta diaria.
Finalizando podemos decir que en obras y acciones reflejamos las virtudes, acciones y actitudes como el fruto del Santo Espíritu, la prenda externa, (gracia creada), viviendo en la gracia increada que origina ese ropaje místico, ...lo interno es esa búsqueda interior en oración que apocalipta la nueva naturaleza, y se refleja y sale a luz a lo externo, llegar a la estatura de Cristo, convertirse en Hijo de Dios, acción viva del Santo Espíritu que actúa en el alma la renueva y capacita para vivir en Cristo. Lo hermoso de la teología Ortodoxa es ver cómo la la energía circula entra como gracia en el corazón y sale y expresa en obras.
Gracias
Padre Stephanos





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