*Conmemoración SEXTO CONCILIO ECUMÉNICO* 05 de Febrero / 23 de enero (Calendario Eclesiástico
*Conmemoración SEXTO CONCILIO ECUMÉNICO*
05 de Febrero / 23 de enero (Calendario Eclesiástico)
El Sexto Concilio Ecuménico, Tercer Concilio de Constantinopla, fue convocado por el emperador Constantino Pogonatos (668-685). En ella estaban presentes 171 santos padres, reafirmando la doctrina acordada en el Concilio de Calcedonia (451).
Por entonces, la mayor parte de aquellos que rechazaron la doctrina oficial sobre la naturaleza de Cristo, los monofisitas, que predominaban en Siria y Egipto, al haber quedado fuera de las fronteras del Imperio Bizantino por las derrotas sufridas frente al avance del Islam, hizo desistir a las autoridades políticas y religiosas de encontrar un punto de encuentro con ellos. Por lo tanto, fueron rechazadas posturas intermediarias entre la concepción oficial de la Ortodoxia, y las que se le oponían. De esta manera, el VI Concilio Ecuménico reafirmo su rechazo al monofisismo, y a las nuevas doctrinas como el monotelismo y el monoenergismo, que otros emperadores habían impulsado para encontrar un puente con las disidencias dentro de la Iglesia. Esta decisión permitió reconciliar al Emperador y Patriarca de Constantinopla con el Patriarca de Roma, quien se había opuesto a dichas desviaciones.
Por su parte, todas aquellas iglesias "pre calcedonianas" dejan de ser calificadas como "Ortodoxas", para pasar a ser conocidas como "Iglesias Orientales".
Una decisión importante del Concilio, es crear un Consejo que se dedicara a actualizar los cánones disciplinarios y organizativos de la Iglesia. De esta manera, bajo el hijo de Constantino Pegonatos, Justiniano II, se organiza el Consejo de Trullo (bajo “cúpula”) que inicia su trabajo en el año 692. En el mismo, trabajaron 215 obispos, todos de oriente que establecieron 102 cánones o reglas.
El Consejo de Trullo, también fue llamado el “Quinisexto Consejo” o “Penthekte Sinodo”, por sintetizar en cánones lo realizado en los dos últimos concilios.
Dichos cánones fortalecían el papel del Patriarcado de Constantinopla en la organización y liderazgo de la Iglesia Ortodoxa en el mundo. Entre otras cosas, se reafirma que el matrimonio realizado con un hereje es inválido. En materia de celibato, se insiste en que todos los clérigos, excepto los obispos, puedan seguir su matrimonio, mientas que excomulgan a todo el que trate de separar a un sacerdote o diácono de su esposa y a todo clérigo que deje a su esposa por ser ordenado (cánones III, VI, XII y XLVIII). Estas decisiones y otras más comenzaban a sembrar las diferencias entre el modo de hacer las cosas en la Iglesia de Roma.
*IMAGEN:* Icono del Emperador Constantino Pogonatos, en el centro.

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