Domingo 1 de marzo 2026. Primer Domingo de la Gran Cuaresma: Triunfo de la Ortodoxia. Tono cinco. Gran Cuaresma. Comida con Aceite. Lectura de las Escrituras: Hebreos 11, 24-26, 11, 32-12:2 Juan 1, 43-51
Domingo 1 de febrero 2026. Lectura de las Escrituras:
Hebreos 11, 24-26, 11, 32-12:2
Juan 1, 43-51
La Iglesia nos dice que, aunque la Cuaresma sea un camino de esfuerzo, el final es la luz y la gloria de Jesús.
Encontramos el Lej Lejá, el ven a ti, que es viaje al interior de nosotros mismos y nos dejamos tocar para descubrir quién es realmente el Creador, intimidad que nos hace encontrar el propósito divino.
"Es para tnuestro beneficio: en la interpretación que el viaje es para nuestro propio bien.
Ahora sobre las lecturas vemos el ánimo de Felipe, cómo nos comenta el Santo Cirilo de Alejandría: "El discípulo es extremadamente rápido en dar fruto, de modo que con esto se le puede demostrar que tiene la misma disposición que los anteriores. Encontró a Natanael no por casualidad mientras caminaba, sino buscándolo diligentemente.....Nótese esa prontitud a trabajar por el Reino, su ánimo y celo, veamos cómo Felipe, al encontrarse con Natanael, el como presenta a Cristo: «Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, hijo de José, de Nazaret» (1, 45). Este Prólogo es más que profundo en su conocimiento extenso de las Escrituras que poseía Felipe. Al mismo tiempo, resalta que Cristo es la Palabra, verdadera y viva de Dios. "La Santa Escritura solo es palabra de Dios en la medida en que señala siempre a Cristo (comparece con Juan 5, 39, 46; Lucas 24, 47). El razonamiento a partir de la Biblia es que somos seguidores de una persona viva, no de un texto estático y sin sentido....es lo que nos proponemos aprender en esta gran Cuaresma.
Natanael interroga a Felipe: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?" (1, 46). Pregunta justificada, pues se esperaba que el Salvador viniera de Belén, no de Nazaret. El profeta Miqueas profetizó: "Pero tú, Belén de Efrata, de ti saldrá el que ha de gobernar en Israel, cuyo origen es de tiempos antiguos, de los días de antaño" (Miqueas 5, 2; Juan 7, 41-42).
Galilea nunca dio origen a profetas (7:52). Sin embargo, Cristo creció en Nazaret, un pueblo de Galilea (Lc. 4:16). Al crecer en Nazaret, Cristo transforma este lugar, generalmente considerado lo insignificante, sucio y lo degradante de la sociedad, en un lugar epifánico, capaz de producir la revelación y espacio divino del cómo lo sacro puede morar en lo profano, adoptando a Nazaret como parte de su nombre. Esta fue la inscripción que Poncio Pilato colocó sobre su cruz: «Jesús de Nazaret, Rey de los judíos» (19:19). Hasta el día de hoy lo llamamos Jesús de Nazaret y no Jesús de Belén. Tengamos presente Dios no elige lugares ni personas calificados, toma lo sencillo desde un lenguaje incluso rural y así califica a los lugares y a las personas que elige......
Vemos como Felipe apacigua la pregunta de Natanael; no discursos racionales ni argumentos ni disputas, sino con una invitación sencilla, fácil, genuina: «Ven y verás» (1, 46), todo para experimentar desde la interioridad la metania, y disfrutar de una relación íntima y estrecha con el Señor. Ante este mundo ostentoso, frívolo positivista y transparente, ante preguntas, que son como olas que arrastran vemos nuestra fe y nuestras prácticas (ya hablamos sobre Pablo y Santiago) imitemos la misma invitación: lleguen a la iglesia y vean por sí mismos. No estamos llamados a ser salvadores, sino a guiar a la gente hacia el Salvador. Felipe insinuó que las palabras de Cristo cautivarían a Natanael como lo hicieron con los demás (Lc 4, 22).
Al ver a Natanael acercándose a Él, Cristo anuncia: "Aquí hay un verdadero israelita en quien no hay engaño" (1, 47). Natanael no se siente halagado, sino que pregunta: "¿Dónde supiste que me conocías?" (1:48). Natanael aquí muestra una versión de audacia de palabra que es exhibida por la Madre de Dios y los santos. En siríaco esto se conoce como ܦܰܪܺܗܣܺܝܰܐ (Farisiyah) . Boutho de Mor Jacob en las Vísperas del miércoles registra:
¡Oh, hija de David! Tienes gran libertad para hablar Farisiyah con ese rey que dispone de todos los reyes. Te suplicamos, perla sin defecto, que intercedas por nosotros con el fruto que brotó de ti.
Jesús le responde a Natanael: «Te vi debajo de la higuera antes de que Felipe te llamara» (1,48). San Agustín interpreta esto:
¿Tiene algún significado esta higuera? Leemos de una higuera que fue maldecida porque solo tenía hojas y no daba fruto. Además, en la creación, Adán y Eva, tras pecar, se hicieron delantales de hojas de higuera. Las hojas de higuera simbolizan entonces los pecados; y Natanael, cuando estaba bajo la higuera, estaba bajo la sombra de la muerte.
Así, Cristo llama a Natanael cuando se encontraba bajo la sombra de la muerte. Pero también prefiero estar interpretación, desde la tradición judía de la época, esa sombra de la higuera, era el lugar para el estudio de la Torá y la reflexión. Cuando Jesús le dice que lo vio allí, le dice que conoce su "intimidad espiritual", su secretos, en otras palabras: "Yo estaba presente cuando buscabas a Dios en silencio...., hesiquia y desierto, y kenosis
A esto, Natanael confiesa: «Rabí, ¡tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el Rey de Israel!» (1:49). Por muy parcial que sea esta confesión de Natanael —pues Cristo no es solo el Rey de Israel, sino el Rey de todas las naciones—, gracias a ella todos los demás discípulos reciben una bendición. Por eso la higuera, representa la fidelidad de Natanael a la Alianza; él no estaba allí perdiendo el tiempo, sino esperando sinceramente la redención de Israel
Cristo dijo: «De cierto, de cierto os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre» (1, 51). "Por la fe, Moisés... estimó como riqueza mayor el vituperio de Cristo" (Hebreos 11:24-26). Esto refleja el espíritu del Triunfo de la Ortodoxia: defender la verdadera fe, incluso ante la adversidad, porque "el vituperio de Cristo" vale más que cualquier otra cosa, recuerde es un beneficio llevar ese escarnio, El apóstol Pedro decía que los cristianos experimentamos participamos de los padecimientos de Cristo y Pablo decía que en los creyentes abundan las aflicciones de Cristo......en otras palabras padecemos un poco lo que pasó Cristo, “pues para esto fuiste llamados, porque tambien Cristo padeció por nosotros”Ser uno con Cristo no solo implica sufrir por Él, sino también sufrir con Él y en Él.
Gracias
P Stephanos

Comentarios
Publicar un comentario