Indicción o es calendario Eclesiástico Ortodoxo. Estilo antiguo 13 de febrero JuevesNuevo estilo 26 de febrero Ayuno severoAyuno
Indicción o es calendario Eclesiástico Ortodoxo.
Estilo antiguo
13 de febrero
Jueves
Nuevo estilo
26 de febrero
Ayuno severotodavía muy joven, San Martiniano se instaló en el desierto cerca de Cesarea en Palestina. Su joven cuerpo atormentaban las pasiones carnales, su alma estaba turbada por las tentaciones diabólicas, pero San Martiniano estaba venciéndolas con el ayuno, la oración y el trabajo. Así vivió 25 años. Gracias a él una ramera llamada Zoe, que vino especialmente para tentarlo, se convirtió en una Santa. El Santo pisó con los pies descalzos el carbón ardiente y con mucho esfuerzo aguantando el dolor, gritó: "¡cómo será el fuego del infierno!" Sorprendida por la fuerza espiritual y por los sufrimientos de eremita, Zoe se arrepintió y pidió a San Martiniano que orará por ella. Él le ordenó ir al Monasterio de Santa Paula, en Belén, donde ella vivió 12 años hasta su fallecimiento. Ahí ella lleva la vida de muchos esfuerzos espirituales para expiar sus pecados. Hasta el último día de su vida Zoe no bebía vino y solamente comía el pan con el agua día por medio y siempre dormía en el suelo.
San Martiniano se fue a una isla deshabitado y allí vivió varios años sin el techo, bajo el cielo. Recibía la comida del dueño de un barco, para cual él fabricaba los cestos. En el mismo lugar donde San Martiniano se esforzaba espiritualmente, siguiendo sus pasos se salvó una joven llamada Svetlana (Fotinia), después de que su barco se hundió y ella fue traída por las olas a la isla. Al recibirla en la isla, para evitar las tentaciones el Santo se tiró al mar y con la ayuda de Dios alcanzó la tierra en el sur de Grecia. Después Martiniano estaba peregrinando durante 2 meses y falleció en paz en Atenas, cerca del año 122. San Svetlana se quedó en la isla. Después de seis años pasados en soledad ella falleció en paz.
San Simeón, el Exudador de mirra
Némanya—gran gobernante del pueblo serbio, unificador de las tierras serbias, creador de un gobierno serbio independiente, defensor de la Ortodoxia, y expulsor de la herejía—fue bautizado originalmente en la Iglesia latina, pero luego dejó esta iglesia y se convirtió a la Iglesia ortodoxa. Al principio, el su estado dependía de los griegos, pero más tarde se liberó de esta dependencia y se constituyó en plenamente autónomo. Al consolidar el estado y la fe ortodoxa en este, siguiendo el ejemplo de su hijo Sava, Esteban fue tonsurado como monje en el monasterio de Studénitsa en 1195, recibiendo el nombre de Simeón. Su esposa Ana también se retiró a un monasterio, donde recibió la tonsura monástica con el nombre de Anastasia. Después de dos años como monje en Studénitsa, Simeón se dirigió a la Santa Montaña [de Atos]. Allí se estableció junto a su hijo Sava en el Monasterio de Vatopedi. Padre e hijo pasaban sus días y sus noches en oración. Allí construyeron seis capillas dedicadas al Salvador, los santos Anárgiros, san Jorge, san Teodoro, el Precursor, y san Nicolás. Compraron además las ruinas de Hilandar y construyeron un hermoso monasterio, en el cual Simeón vivió sólo ocho meses antes de su muerte. Cuando estaba en su lecho de muerte, Sava, de acuerdo con los deseos de su padre, lo colocó sobre una simple estera. Con sus ojos fijos en el ícono de la Madre de Dios con el Salvador, el bienaventurado anciano dijo estas palabras: «¡Todo lo que respira alabe al Señor!» (cfr. Salmo 150:6), y se fue a morar con en Señor el 13 de febrero de 1200.
; San Gregorio, arzobispo de Mogilev (XVIII);
; Hieromártires: Vasily Triumphov y Gabriel Preobrazhensky (1919), Hieromartyr Silibystro (Olshevsky), Arzobispo de Omsk (1920), Zosima Trubachev, Nikolay Dobrolyubov, Vasily Gorbachev, John Pokorovsky, Leonty Grimalsky, Vladimir Pokrovsky, Partheny Gruzinov, John Kosinsky, John Kalabukhov, Michael Popov, diácono Yevgeny Nikolsky, Hieromartyr Anna (Korneev), las monjas Vera (Morozov) e Irene (Khvostov), mártir Paul Sokolov (1938). Los Santos Mártires Padre e Hijo, Crucificados; Venerable Castor Cardenal (IV) ;
Oración del día
Tropario del Venerable Martiniano : Las llamas de la tempestad y sus llamas se extinguieron con tus lágrimas, oh amado, y las olas del mar y las fauces de las bestias se aquietaron, y así clamaron al Señor: «Tú eres gloriosísimo, Dios Todopoderoso, que me has salvado del fuego y la espada».
Kontakion: Como instructor experimentado del servicio divino, y honesto vencedor de las pasiones, y fundador de la vida en el desierto, alabemos dignamente con himnos a Martiniano, el siempre amado, por haber aplastado a la serpiente






















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