Martes 21 de abril de 2026 / 8 de abril de 2026 Radonitsa, o Día de la Alegría. Conmemoración de los difuntos. Tono uno. Las lecturas de las Escrituras Hechos 4:1-10 Juan 3:16-21 1 Corintios 15:39-57 Partió Juan 5:24-30 Partió
Martes 21 de abril de 2026 / 8 de abril de 2026
Radonitsa, o Día de la Alegría. Conmemoración de los difuntos. Tono uno.
Las lecturas de las Escrituras
Hechos 4:1-10
Juan 3:16-21
1 Corintios 15:39-57 Partió
Juan 5:24-30 Partió
Cristo ha resucitado!
Estamos en martes de la segunda semana de Pascua, la Iglesia de Cristo celebra la Radonitsa, el Día del Regocijo, una fiesta donde la Resurrección, se extiende y toca a la humanidad, leímos con dulzura y esperanza el Evangelio, abrazando el Reino de Dios, no el nuestro, para alcanzan a los que partieron, es la victoria de Cristo, no es un evento del pasado, sino una realidad presente, actual que vivimos en la Gran Pascua y en cada Divina Litirgia, que rompiendo las barreras del Hades, de la tristeza y dolor, porque la vida triunfa.
La base de esta misión, reside en la certeza, del amor de Dios, como leemos en Juan 3, 16-21, ha enviado al Hijo no para condenar al mundo, sino para advertirnos a prestar atención sino para que todo el que cree en Él tenga vida eterna y vida en abundancia Cristo, porque posee Jesús vida en su mismo. La Iglesia enseña que esta promesa es la base de nuestra esperanza, no visitamos las tumbas para llorar una ausencia definitiva, sino para anunciar a nuestros seres queridos, que la luz ha vencido a las tinieblas que el autor de la Vida dueño de las llaves, tiene autoridad y poder sobre el universo.
La homilía resalta que en Juan 5:24-30, que los que han partido en la fe están simplemente dormidos, y que llegará el momento de Dios en que todos los que están en los sepulcros, oirán la voz del Hijo de Dios y vivirán. Esta es la voz que levanta a los muertos y que nos asegura que el paso de la muerte a la vida ya ha ocurrido en Cristo.
Asimismo, se relata el misterio de la transformación, descrito en 1 Corintios 15:39-57, Es la enseñanza extraña, nos dice el procedimiento "cuerpo físico que se siembra en la tierra" es y produce una semilla de incorruptibilidad; la debilidad y limitacion resucita en poder y gloria, si lejos e incomprensible pero desde la revelación la muerte ha perdido "su aguijón" porque Cristo, al morir, no solo pisoteó la muerte, sino que la muerte y el Hades se atragantó con querer comerse a Dios, resultado el sepulcro más vacío que hay que.... bueno, pero convirtiéndose en un lugar de espera, alegría gozo en el Espíritu. Ya este viernes brillante pasado celebramos la Divina Liturgia con alegría, como para tirar todo al techo el día sabado, el viernes es el gozo del sentido de ser cristianos, la solución así de sencillo es "El que escucha mi palabra... ha pasado de la muerte a la vida", no hay otra.
Finalmente, el discipulado se une al testimonio de Hechos 4:1-10, afirmando que no hay otro nombre bajo el cielo que pueda darnos esta salvación, porque? Porque el bajó y se anonadó y se rebajo por nosotros haciendo de este mundo su hogar, tomo la Cruz, estuvo en Getsemaní y por nosotros ocupo el lugar! La liturgia, el anuncio el kerigma de salvación, nos advierte estar alertas, desde más allá del relato, desde lo cotidiano, que en ese traslado al cementerio, cantamos el himno de victoria pascual, confirmando que la Iglesia de Cristo, es una sola, formada por los que estamos aquí y por aquellos que ya gozan de la luz de la Beatitud eterna, lo importante es ya nacer de nuevo. Desde el Evangelio de San Juan , desde la teología del amor de Dios, un amor que nos sorprende, que nos toma, que es sacrificial, S. Marcos nos indica muestra la urgencia de esa misión, es más práctico y directo sin preambulos, la salvación es una decisión inmediata que debemos tomar ante el Reino, que ya se ha acercado, meditar sobre la tumba vacía, y vacía, meditar sobre quien es Jesús o mejor dicho bien, pensar que Cristo actúa con poder, Cristo ha quitado el aguijón o sea el pecado derrotado por la jaris.
El viernes pasado celebramos la
"Fuente Vivificante de la Madre de Dios", la fuerza milagrosa que celebramos el viernes pasado en la Fuente Vivificante es la misma "fuerza del Nombre" que Pedro usa en la lectura de mañana. El poder de la Resurrección sigue sanando los cuerpos hoy.
Si el viernes pasado nos regocijamos en la Fuente Vivificante que sana nuestras heridas, mañana las lecturas nos aseguran que esa sanación es total: no solo sana al cojo del templo, sino que nos arranca el aguijón de la muerte y nos prepara para la resurrección final". Hace apenas unos días, en la mañana del Sábado Santo, nuestras iglesias y calles se llenaron de un ruido ensordecedor, vimos y recordamos la tradición de lanzar vasijas y jarros de barro por las ventanas para que estallarán contra el suelo que sucede el sábado brillante.
El día de más triunfo, sobre la muerte que existe en el calendario, es cuando la alegría de la Resurrección se vuelve "líquida" y toca nuestra realidad física, es el día de más Esperanza, representa el fin de la "crisis" de ansiedad y oscuridad. Es el momento en que la intervención de Dios te saca del pozo y te refresca con Su gracia
El Viernes de la Semana Brillante es el día en que esa victoria se vuelve "visible" y tangible a través de la Madre de Dios como la Fuente de la Vida
El Viernes Brillante, es un día de luz pura donde no hay ayuno y se celebra que Cristo ha roto las cadenas del Hades
Se celebra la octava de la Pascua, donde se muestra que la Cruz ya no es un símbolo de tortura, sino un trofeo de victoria, es el recordatorio de que la Iglesia misma es una "Fuente". Se bendicen las aguas y se rocía a los fieles,, es el día más importante para entender que Dios no nos dejó solos tras la Pascua, sino que dejó una "Fuente" abierta para siempre.
La luz de la Pascua no es solo para admirarla, es para que nos sane "hoy", protagonista del milagro a través del agua bendita y la intercesión de la Madre de Dios, es interesante que la característica única que lo hace sentir el viernes brillante, como el "más importante" es para la vida diaria del creyente, el viernes se está de pie, frente a la fuente, recibiendo la "garantía" de que no importa qué tan profunda sea la oscuridad, la intervención de Dios está activa hoy.
Por ejemplo es un día sin ayuno: Es uno de los pocos viernes del año donde se permite el consumo de carne, lácteos y vino, ya que la Semana Brillante se considera como un solo "Gran Día" de luz ininterrumpida.
El Viernes Brillante (o Viernes de la Semana de Renovación) es único porque es el único viernes del año en el que la Iglesia Ortodoxa prohíbe estrictamente el ayuno. Mientras que casi todos los viernes del año son días de penitencia y abstinencia en recuerdo de la Crucifixión, este viernes se vive como un banquete continuo para celebrar la victoria de la vida sobre la muerte.
El heredero del Campanario: es el penúltimo día en que se mantiene la tradición de permitir que los laicos toquen las campanas libremente, manteniendo el ambiente festivo en toda la comunidad.
El Uso del Tono 8: En el ciclo de cantos (Octoechos), este viernes suele cerrar la rotación festiva de tonos musicales con el Tono 8 (plagal del cuarto), que es especialmente solemne y alegre.
El viernes pasado de renovación es tangible y sagrado. Entonces
Se le llama "alegría líquida", porque ese día se realiza la bendición de las aguas. Simboliza la gracia divina que fluye como un manantial inagotable de sanación y gozo tras la Resurrección. Es un día donde el brillo no es solo metafórico, es el momento en que el brillo deja de ser algo que solo se ve y se convierte en algo que se bebe y se rocía para purificar es una celebración física de vida, agua bendita y triunfo espiritual.
Troparios
"Cristo ha resucitado de entre los muertos, pisoteando la muerte con la muerte, y a los que están en los sepulcros, dándoles la vida."

Comentarios
Publicar un comentario