Miércoles 29 de abril 2026. Lecturas de las Escrituras Hechos 8:18-25 Juan 6:35-39
Miércoles 29 de abril 2026.
Lecturas de las Escrituras
Hechos 8:18-25
Juan 6:35-39
Nos encontramos con una lectura que nos pide la necesidad del arrepentimiento sincero y genuino, rezad constantemente y no creer que el Santo Espíritu se puede comprar como mercancía, el caso de Simón se extiende a todos, volveremos sobre ese punto.
El regalo es de Cristo su promesa es contundente, no quiere perder a nadie, es pura misericordia en la economía del Reino de Dios, es entrańas de misericordia, disfrutamos de la condescendencia divina (synkatabasis), esto es una pedagogía divina para elevar la mente de la gente desde la saciedad del estómago hacia el hambre de Dios.
Los padres de la Iglesia nos piden vaciarnos del yo egoísta, para dejar que la luz nos toque en lo más secreto, alimentarse del pan eucarístico, ser uno mismo, que significa? Significa que nos invita a ser parte de la vida divina, nos cambia desde adentro empezando a fluir en nosotros, es como una fuente de agua que no termina.
Ser agradecido, saber que lo único imperecedero que nos puede colmar y saciar y es gratuito, es la Eucaristía, nuestro padre S Juan Crisóstomo observa que Jesús utiliza el milagro de la multiplicación de los panes (que ocurrió justo antes), para elevar la mente de la gente. El Pan de Vida es un "manjar que sostiene la vida del alma" y es absolutamente distinto al pan físico que se acaba se llena de moho o se pudre.
Debemos estar agradecidos y volver siempre volver, no creérsela, trabajad para estar atentos!
Rogamos al Señor tener un cambio de corazón humildad, o sea una humildad y modestia personal a Dios, dónde volvemos y caminamos hacia Él, no nos echa afuera. Aprender de esta lección y reprimenda a Simón, ser sabios, buscar a Dios, pero por amor, por quien es Él y así nuestra obediencia es como de aquel niño que obedece por reverencia y no por miedo o consecuencias nefastas, sino que se viera el signo detrás del milagro
En síntesis, la multiplicación fue la "parábola en acción": Jesús les dio pan físico para que pudieran entender que Él es el Pan vivo.
Estás personas querían saciar su apetito sensible, no le interesaba Cristo, al final eran como Simón como hablábamos antes,
no les interesaba la Persona, les interesaba el producto. Tanto las gentes como Simón sufren de utilitarismo, tanto ellos como Simón quieren el beneficio, ellos querían un rey, y una panadería.
Para las gentes "dura es la palabra" cuando Jesús pide compromiso y entrega ellos solo quieren un Rey que les de comida, o sea los "caramelos de Dios" en vez de la Cruz y la Vida Divina.
Sentirse completo en Dios, el apetito espiritual conforme a la tradición de la Iglesia, nos resalta que estamos para algo más grande en este orbe, estar con Dios dónde volvemos y caminamos hacia Él, no nos echa afuera. Aprender de esta lección y reprimenda a Simón, ser sabios, buscar a Dios, Pero por amor, por quien es.
Para que este Pan y este Espíritu transformen nuestra existencia, es vital la Sinergia: la cooperación activa de nuestra libertad con la gracia divina. La obra de Dios es que "creamos", y esa fe es un trabajo constante, un dinamismo sereno de acción que transforma desde adentro y de la voluntad que abre el corazón (se hace permeable) para que la energía increada (opera la vida de Cristo), afectado por la presencia de Dios, de la Resurrección no sea algo nada histórico o una fiesta, sino una energía "docente" que transfigure moldea nuestra propia humanidad en el Cristo, es el actuar vivo de Dios que entra en contacto con lo creado.
Respirar en Dios el pneuma, volvernos a Cristo, comer el pan de Vida y transformarnos en lo real y no en una idea consoladora.
Gracias

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