*CADA DÍA, UN REGALO DE DIOS* *22 de mayo de 2026* *DIOS LO SABE*
---
*CADA DÍA, UN REGALO DE DIOS*
*22 de mayo de 2026*
*DIOS LO SABE*
«Que el Señor tu Dios, Israel, te ha bendecido en toda la obra de tus manos y te ha protegido durante tu travesía por este desierto grande y temible. Mira, estos cuarenta años el Señor tu Dios ha estado contigo; nada te ha faltado»
(Deuteronomio, capítulo 2, versículo 7).
¿Es cierto que la Providencia vela por cada persona individualmente? ¿Que el Señor conoce mi terrible sufrimiento y sabe cuánto sufro en soledad, caminando por un desierto donde no hay ni rastro de alegría? Me parecía que todos me habían abandonado y que también había perdido a Dios. Lo invoqué día y noche y pensé que no me oía. Sin embargo, nada escapó a su vista durante este tiempo: ni mi soledad, ni el desierto árido e interminable, sin señal de vida, por el que pasaba.
¿Por qué dudaba? El Señor siempre estuvo cerca de mí. En aquella tierra que me parecía estéril, Él plantó, sin que yo lo supiera, en silencio, semillas que debían germinar en la tierra prometida. Mientras caminaba por el desierto, Él estaba conmigo; Él fue quien me condujo a aguas tranquilas y a pastos fértiles. «Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía» (Génesis, capítulo 28, versículo 16).
Comprendiendo esta cercanía del Señor, le daré muchas gracias por aquellas horas de soledad, de abatimiento espiritual y de lucha interior en las que estuvo cerca de mí, sin que yo lo viera, hasta que, finalmente, lo conocí y sentí su amor. Cuando el Señor se acerca a mí, el desierto deja de ser desierto; se convierte en «un jardín bien regado» y en «un manantial cuyas aguas nunca se agotan» (Isaías 58:11). Ante tus ojos se abre un camino luminoso y santo en el que, por muy imprudente que seas, no te perderás, pues el Señor mismo te dará fuerza, Él, que toma en cuenta todas las peregrinaciones de sus viajeros terrenales.
---
*Nota editorial*
Editorial Ortodoxa, 2008. Los pasajes bíblicos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, que aparecen en esta obra, provienen de la Biblia o Sagrada Escritura, en una versión traducida de la Septuaginta, editada y anotada por el metropolitano Bartolomé Valerio Ananías.
_Extracto del libro «Cada día, un regalo de Dios: 366 palabras útiles para todos los días del año», en rumano, de Boris Buzilă. Bucarest. Editorial Sofía: Alejandría_
---

Comentarios
Publicar un comentario