Domingo 31 de mayo de 2026 / 18 de mayo de 2026 Pentecostés – Domingo de la Santísima Trinidad.LECTURA DOMINICAL DOMINGO DE SANTA TRINIDAD Los hechos 2:1-11
Domingo 31 de mayo de 2026 / 18 de mayo de 2026
Pentecostés – Domingo de la Santísima Trinidad.
LECTURA DOMINICAL DOMINGO DE SANTA TRINIDAD
Los hechos 2:1-11
Cuando llegó el día de Pentecostés estaban todos unánimes juntos. De repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran. Vivían entonces en Jerusalén judíos piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Al oír este estruendo, se juntó́ la multitud; y estaban confusos, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban atónitos y admirados, diciendo: —Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, los oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto y Asia, Frigia y Pánfila, Egipto y las regiones de África más allá́ de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.
De san Juan 7:37-52, 8:12
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: —Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotaran ríos de agua viva.
Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado. Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: «Verdaderamente este es el Profeta.» Otros decían: «Éste es el Cristo.» Pero algunos decían: «¿De Galilea ha de venir el Cristo? ¿No dice la Escritura que, de la descendencia de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?» Hubo entonces división entre la gente a causa de él. Y algunos de ellos querían prenderlo, pero ninguno le echó mano. Los guardias vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos. Entonces estos les preguntaron: —¿Por qué no lo habéis traído?
Los guardias respondieron:
—¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!
Entonces los fariseos les preguntaron:
—¿También vosotros habéis sido engañados?
¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?
Pero esta gente que no sabe la Ley, maldita es.
Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos:
—¿Juzga acaso nuestra Ley a un hombre si primero no lo oye y sabe lo que ha hecho?
Respondieron y le dijeron:
—¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado un profeta.
Otra vez Jesús les habló, diciendo:
—Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Comentarios
Publicar un comentario