Icono de la Madre de Dios “la garante de los pecadores” Conmemorado el 29 de mayo (calendario civil)
Icono de la Madre de Dios “la garante de los pecadores”
Conmemorado el 29 de mayo
Tropario
Ahora se calma toda tristeza y desaparece el miedo a la desesperación, los pecadores se consuelan en las cargas del corazón y el amor Celestial se iluminan de luz, porque hoy la madre de Dios nos da una mano salvadora y de Su imagen Purísima nos dice: "Intercede por todos los pecadores delante de mi Hijo, él me ha garantizado por ellos, que siempre me escuchará". Por lo tanto, las personas cargadas de muchos pecados, se arrodillan al pie de Su icono, clamando con lágrimas: "Intercesora del mundo y Intercesora por los pecadores, ruega por tus oraciones Maternas al Redentor de todos, para que Con el perdón Divino perdone nuestros pecados y nos abra las puertas brillantes del paraíso. Porque tú eres la protección y la salvación de todos los cristianos".
ROGUEMOS A Santísima MADRE DE DIOS
Oración
La reina de mi Bienaventuranza, la Esperanza de mi Santísima, la Compañera de los pecadores! ¡Pobre pecador! No me dejes, todos los abandonados, no me olvides, todos olvidados, dar mi alegría, ignorante alegría. ¡Ay, mis aflicciones y mis penas son graves! ¡Oh, mis pecados son inmensos! Ya que la oscuridad de la noche-mi vida. Y no hay ni una sola ayuda fuerte en los hijos de los hombres. Tú eres mi única Esperanza. Tú eres mi único Protector, refugio y Afirmación. Con audacia extiendo a TI mis débiles Rut y ruego: compadécete de mí, bendiciendo Todo, perdona la sangre redimida de Tu Hijo, calma la enfermedad de mi alma que se prolonga durante mucho tiempo, doma la ira de los que me odian y me ofenden, levanta mi fuerza de marchitamiento, renueva, ya que el águila, mi juventud, no te dejes debilitar en la obra de los mandamientos de Dios. Por el fuego de los cielos tocarás mis turbadas almas, y cumplirás con la fe inescrupulosa, con el amor incalculable y con la esperanza conocida. Que siempre te cante y te alabo, intercesora Bendita del mundo, nuestro Manto y Compañera de todos nosotros pecadores, y adoro a Tu Hijo y Salvaré a nuestro Señor Jesucristo, con su padre sin Principio y el Espíritu Santo que da Vida por los siglos de los siglos. Amén




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