Miércoles 13 de mayo de 2026 / 30 de abril de 2026 Apodosis de Prepolovenie. Lecturas de las Escrituras Juan 21:15-25 Evangelio de Maitines Hechos 13:13-24 Juan 6:5-14 Hechos 12:1-11 Apóstol Lucas 5:1-11 Apóstol Hebreos 7:26-8:2 San Ignacio Juan 10:9-16 San Ignacio.
Miércoles 13 de mayo de 2026 / 30 de abril de 2026
Apodosis de Prepolovenie.
Lecturas de las Escrituras
Juan 21:15-25 Evangelio de Maitines
Hechos 13:13-24
Juan 6:5-14
Hechos 12:1-11 Apóstol
Lucas 5:1-11 Apóstol
Hebreos 7:26-8:2 San Ignacio
Juan 10:9-16 San Ignacio.
Desarrollo.
"La Liturgia de la Apodosis de Prepolovenie (comúnmente celebrada en el miércoles de la sexta semana de Pascua), retoma los himnos y cantos del primer día de la fiesta para "despedirla". El contexto Litúrgico está anclado en la fiesta del Señor, aunque no es considerada una de las 12 grandes fiestas. Si se encuentra documentada en el libro liturgico de Pentecostarion, que abarca el período desde la Pascua hasta la fiesta de Todos los Santos. En sintesis, es el último día oficial de la celebración de la "Media Pentecostés" , donde se cierran los cantos litúrgicos de esta festividad intermedia entre la Resurrección y la venida del Espíritu Santo. En esta mitad del camino que separa de la gloriosa Resurrección del Señor de la venida del Espíritu Santas, Las Escrituras se centran en escuchar.
Porque es útil y provechosa esta fiesta desde la vida del fiel ortodoxo?
Primero porque nos acerca a Dios tomando conciencia de
el ritual, que gira en torno al simbolismo del agua viva y a Cristo como Maestro y Sabiduría de Dios.
Cristo toma lo poco que hay a mano, da las gracias y lo multiplica (Juan 6:5-14) anticipo de la Eucaristía (agradecimiento). La multiplicación, tan nombrada tan leída, no busca saciar el estómago físico. Al igual que el agua viva de la que se habló durante toda esta festividad, es saciar el hambre espiritual, este pan en el desierto nos prepara para el verdadero alimento, ser consciente de la Santa Eucaristía y el Pan de Vida que es Cristo mismo.
Se realiza la Bendición del Agua (Pequeña Agiasma) porque se bendice? Porque Cristo la santificó en el bautismo. El Agua Viva es la Gracia del Espíritu Santo, San Ignacio nos explica que el agua viva que Cristo promete en esta fiesta (Juan 7:37) es la acción del Espíritu Santo en el corazón humano en el ojo secreto que actúa en las entrańas. La gracia no necesariamente es intelectual, aunque importante, es a través de la purificación y limpieza de las pasiones y la oración constante "Señor Jesús, Hijo de Dios ten piedad de mi pecador", siendo el medio y comunicación
para mantener el alma sedienta de la verdad y abierta para recibir el agua viva de Cristo.
Se realiza la bendición de los Campos y Jardines: esto a la época primaveral según el país y el significado profundo del agua, que da vida, que nutre la tierra, existe la tradición piadosa de rociar los campos, huertos y las herramientas de trabajo con esta agua bendita, para solicitar la bendición por los frutos de la tierra.
Escuchamos la liberación milagrosa de Pedro de la cárcel (Hechos 12:1-11)
El Canto del Tropario de la Fiesta: Durante la liturgia de la Apodosis se repite con dynamis el himno principal (Tropario): “En la mitad de la fiesta, refresca mi alma sedienta con las aguas de la piedad...”. El canto continúa y es la despedida formal con esperanza de la energía espiritual.
La Veneración del Icono de Cristo Maestro: El icono central de la fiesta muestra a Jesús a los 12 años enseñando con autoridad a los ancianos en el Templo de Jerusalén. En la ceremonia de la Apodosis, el icono recibe una última e intensa veneración litúrgica, con incienso y postraciones antes de ser retirado del centro del templo.
La Apodosis nos invita a una elección por opción de una transfiguración personal, la misma restauración que vivió el apóstol Pedro en el Evangelio de Maitines (Juan 21:15-25). Tres veces negó Pedro a su Maestro, y tres veces el Resucitado le pregunta hoy: «¿Me amas?». No hay reproches, enojos ni reprimendas en la boca de Jesús el Bien Partor, solo una invitación constante a volver a empezar de nuevo «Apacienta mis ovejas».
llevemos con nosotros esta certeza: servimos a un Dios que multiplica lo poco que le ofrecemos, que rompe nuestras cadenas de prisión, que perdona nuestras caídas y nos confía su rebaño. San Ignacio nos enseña y apremia que el cristiano celoso vive en un estado constante de "mitad de camino" de ahí esa urgencia por estar atentos y vigilantes. Fuimos rescatados por la Resurrección (Pascua), pero todavía necesitamos trabajar asiduamente en un esfuerzo vigoroso diario para que el Espíritu Santo (Pentecostés) habite plenamente en nosotros.
El Agua Viva es la Gracia del Espíritu Santo, San Ignacio explica que el agua viva que Cristo promete en esta fiesta (Juan 7:37) es la acción del Espíritu Santo en el corazón humano. Esta gracia no se recibe de forma puramente intelectual, sino a través de la purificación de las pasiones y la oración constante.
Que la intercesión de este Santo Ignacio y el agua viva de Cristo inunden nuestros corazones para llegar purificados y sedientos a la gran fiesta de Pentecostés, en el gozo espiritual de tener sed en Dios como la Samaritana (Santa Photima). Solicitamos y recurrimos nuevamente a la Oximoron tener esa Katanixis (κατάνυξις) que es el término exacto para definir la "herida en el corazón" producida por el arrepentimiento genuino y de no querer prevalecer en el pecado, es "dolor agudo y dulce" en el alma, que surge al reconocer el amor de Dios en nuestras vidas frente a las propias caídas.
Nota: El Pater Bog Dan, explicaba que "Siempre se cree que si se corre ante la lluvia, uno no se va a mojar, así actúa el intelecto, uno se empapa igual,
San Ignacio aplica
la metáfora física del agua: el agua siempre corre hacia los lugares más bajos y profundos. Es el mismo principio, la gracia jaris y " el agua viva" de la fuente eternal "Prepolovenie" solo se acumulan en lugares donde hay una cavidad, en el alma que es verdaderamente humilde que se deposita en el lugar secreto ojo del alma y se destila la bendita agua, es la herida de no volver a pecar más penetrando el agua. El orgullo vanagloria soberbia actúa como verdaderos impermeables a la gracia, hace que se resbale y se pierda.
Mediados de Pentecostés
Conmemorado el 14 de mayo
Troparión y Kontakion
La celebración de hoy marca el punto medio de los cincuenta días que separan las fiestas de Pascua y Pentecostés. San Juan nos dice (Juan 7:14) que «en medio de la fiesta, Jesús subió al Templo y enseñó». La fiesta en cuestión es la Fiesta de los Tabernáculos (que se celebra en septiembre), no Pentecostés.
La Iglesia ha designado Juan 7:14-30 para la lectura de la Fiesta de San Juan, uniendo así la Pascua con Pentecostés. En el capítulo 8 del Evangelio de San Juan, el Señor regresó al Templo y enseñó a quienes acudían a él. Tras salir del Templo, se encuentra con el hombre ciego de nacimiento. Escucharemos sobre él el Domingo del Ciego.
El Troparión de la Media Fiesta («En medio de la fiesta, oh Salvador, llena mi alma sedienta con las aguas de la piedad, como tú clamaste a todos: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba [Juan 7:37]. ¡Oh Cristo Dios, fuente de nuestra vida, gloria a ti!») insinúa el encuentro de Cristo con la mujer samaritana en tan solo unos días.
Hoy realizamos la Bendición Menor del Agua y la Bendición de los Campos.




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