Miércoles 27 de mayo 2026. Las lecturas de las Escrituras Hechos 23:1-11 Juan 16:15-23
Miércoles 27 de mayo 2026.
Las lecturas de las Escrituras
Hechos 23:1-11
Juan 16:15-23
Que gran habilidad tenía Pablo, uso su pasado con picardia, como fariseo, pudo hacer que el grupo se dividiera causando revuelo y disensión Pablo logró que los dos grupos se atacaran entre sí, en lugar de unirse para condenarlo a él.
Algunas veces es necesario usar nuestros antecedentes por amor al nombre de Cristo, se basa en proclamar la Santidad de Dios, no nuestro ego.
Es importante ser agradecido y ver también como el Evangelio resalta la alegría del servicio en la misión.
La tristeza se olvidará al estar nuevamente presente con Cristo vemos el "oximoron" utilizado por Cristo.
Nos encontramos con un mensaje que se imprime en el ojo de corazón, en medio del desasosiego y obscuridad el Señor le da fuerzas a Pablo, para continuar, recordando que el discipulado sigue, en armonía con el Evangelio de S. Juan dónde la prescripción y persecución seguirán, pero nos encontramos con la certeza del amor y confianza de Cristo que volverá a estar presente y ya no recordaremos lo anterior porque el llanto, el dolor y la muerte serán cosas del pasado, literalmente la promesa de Hechos cumplimiento del joánico, "Volveré a verlos, y su corazón se alegrará" se hace literal en Pablo. Él Cristo mismo está al lado de su cama en la celda ni un ángel, Solo Cristo con Pablo.
En otras palabras, muy terrenales por cierto, usamos lo que tenemos, lo bueno por supuesto y volviendo a la picardía Paulina, profundizando en este concepto, la palabra griega "phronema", o sea tener la "mente de Cristo", la mentalidad de la Iglesia, es movido por una mente alineada con la voluntad divina. La perspicacia de Pablo fue un don del Espíritu Santo para proteger la misión del Evangelio, no era una argucia humana. La oración y vigilancia interior, la sabiduría, es espiritual, y en ese grupo corrupto, su perspicacia estaba equilibrada con una profunda devoción, amor y respeto a las autoridades religiosas en este caso el Sumo sacerdote Ananías.
Destacamos en este tiempo de Ascensión como debemos valorar y enriquecernos con esta fiesta, que es vivir anticipadamente, el nacimiento muerte y resurrección de Cristo, este mundo es pasajero la vida eterna es lo seguro.
La fidelidad es permanencia, la prueba, es la gran oportunidad de demostrar que Jesús es manso y su carga ligera, y tenemos la absoluta certeza en la Providencia. El mismo Pablo lo experimentó. La Iglesia enseña que las Escrituras muestran cómo Dios actúa a través de la inteligencia humana como en el consuelo espiritual, la picardía, el mayordomo astuto, o las riquezas injustas, el usar medios adecuados para la semilla del Reino, "ser astutos como serpientes y sencillos como palomas". El discernimiento o distinción (Del Gr: diakrisis) para sopesar en astucia la situación teológica del Sanedrín (fariseos vs. saduceos) y actuar de una manera que se glorificara siempre la verdad de la resurrección. La nepsis, es la atención plena, la vigilancia del corazón y la sobriedad espiritual. Un corazón distraído o lleno de ego no puede ser perspicaz y atender al susurro del Parakletos escuchar la voz de Cristo, su
oración y vigilancia interior lo llevan a estar centralizado: el ejemplo caso del disturbio o mareo de Marta en vez de estar a los pies de Jesús.
El ten ánimo, en el testimonio, en la oración litúrgica y personal
es la paz que se da, consuelo divino. Es la asimilación total de la fe, la Liturgia, en un motor, una forma de ver el mundo entero a través de los ojos de la fe.
Pablo es un defensor de la fe
Su mirada es vivido con una buena conciencia ante Dios y no es gratuito porque es vivir conforme a la ley judía y los judíos lo saben, el lenguaje irónico que Pablo utiliza ante la falta de moral del sumo sacerdote que abusando de su investidura sacerdotal violenta la ley y cercena los derechos. Ni siquiera se le acuso formalmente.
La astucia de Pablo lo rescató del concilio.
"ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados» (Mateo 9:2)
" la picardía santa y la sabiduría práctica"
David fingiendo locura ante el rey de Gat (1 Samuel 21:10-15).
Jesús rompe esa lógica creando un oxímoron vital: la tristeza no es el fin, sino la materia prima de la alegría. El mismo acontecimiento que causa el llanto (su muerte en la cruz) es el que provocará la victoria y el gozo (su resurrección).
"La tristeza se olvidará al estar nuevamente presentes con Cristo; vemos aquí el profundo oxímoron utilizado por el Señor. Jesús une dos realidades opuestas al revelarnos que la tristeza de la misión no es el fin, sino la materia prima de una alegría eterna. Al igual que el dolor de parto, el sufrimiento del discípulo está preñado de vida y esperanza."
La tristeza el dolor la persecución incluso los juicios como el Sanedrín que eran acusadores y mentirosos, se olvidará completamente al estar presentes, con Cristo; vemos aquí el profundo oxímoron utilizado por el Señor. ....Jesús une dos realidades opuestas, revelarnos que la tristeza de la misión no es el fin, sino la materia prima de una alegría eterna. Al igual que el dolor de parto, el sufrimiento del discípulo está preñado de vida, amor y esperanza en la fe cimentada del Reino de Dios"
El Espíritu toma lo que es del Padre y del Hijo y lo comparte (vv. 14-15). Al hacerlo, glorifica al Padre y al Hijo. Como bien dijo Ireneo de Lyon, la gloria de Dios es el ser humano viviente (Adversus Haereses IV, 20.6) – y parte importante de la obra del Espíritu es precisamente vivificarnos. El Espíritu creador que renueva la faz de la tierra (Salmo 104:30)
Gracias


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