San Teófano el Recluso Pensamientos para cada día [1887] Día 137 Lunes (Efesios 5:9-19; Mateo 18:10-20)
San Teófano el Recluso
Pensamientos para cada día [1887]
Día 137
Lunes
(Efesios 5:9-19; Mateo 18:10-20)
Consolando a sus discípulos, el Señor les dijo que era mejor para ellos que Él ascendiera al cielo, pues, una vez ascendido, enviaría en su lugar al Consolador: el Espíritu Santo. El Espíritu Santo descendió y mora en la Iglesia, llevando a cabo la obra de Cristo en cada creyente. Todo cristiano participa del Espíritu. Esto es tan necesario que quien no tiene el Espíritu no pertenece a Cristo. Observa atentamente: ¿está el Espíritu de gracia dentro de ti? Porque no permanece en todos, y a veces se aparta. Estas son las señales: primero, el espíritu de arrepentimiento encuentra y enseña al cristiano a volverse a Dios y corregir su vida; el espíritu de arrepentimiento, habiendo cumplido su obra, transfiere al cristiano al espíritu de santidad y pureza, al cual finalmente sucede el espíritu de adopción. La característica del primero es el celo industrioso; la del segundo, la calidez y el dulce ardor del corazón; la tercera es el sentimiento de filiación, por el cual brota del corazón un suspiro a Dios: «¡Abba, Padre!». ( Marcos 14:36 ). Reflexiona sobre en cuál de estos niveles te encuentras. Si no estás en ninguno, cuídate y preocúpate por ti mismo.
Fuente:
Reflexiones para cada día del año basadas en lecturas litúrgicas de la Palabra de Dios: Breves enseñanzas / San Teófano el Recluso. - 4.ª ed. - Moscú: Regla de Fe, 2009. - 398 págs. ISBN 978-5-94759-103-3

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