LECTURA DOMINICAL SEXTO DOMINGO A LOS ROMANOS 12:6-14; DE MATEO.9:1-8
LECTURA DOMINICAL SEXTO DOMINGO
A LOS ROMANOS 12:6-14
Tenemos, pues, diferentes dones, según la gracia que nos es dada: el que tiene el don de profecía, úselo conforme a la medida de la fe;
el de servicio, en servir; el que enseña, en la enseñanza;
el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con generosidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo y seguid lo bueno.
Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza, sufridos en la tribulación, constantes en la oración. Compartid las necesidades de los santos y practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis.
DE MATEO.9:1-8
Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.
Y sucedió que le llevaron un paralítico tendido sobre una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico:
—Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
Entonces algunos de los escribas se decían a sí mismos: «Éste blasfema».
Conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo:
—¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?
¿Qué es más fácil, decir: “Los pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?
Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados —dijo entonces al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
Entonces él se levantó y se fue a su casa.
La gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.

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