La Dormición de la justa Ana, madre de la Santísima Virgen María Fechas 7 de agosto Contenido histórico

 


La Dormición de la justa Ana, madre de la Santísima Virgen María

Fechas

7 de agosto

Contenido histórico

La justa Ana era hija de Matthan y, por parte de padre, pertenecía a la tribu de Leví, y por parte de madre, a la tribu de Judá. El santo y justo Joaquín, su esposo, hijo de Varafí, era descendiente del rey David, a quien Dios había prometido que de su linaje nacería el Salvador del mundo. Los esposos vivían en Nazaret de Galilea. No tuvieron hijos hasta la vejez avanzada y toda su vida sufrieron por ello. Tenían que soportar desprecios y burlas, ya que en aquel tiempo la infertilidad se consideraba una vergüenza. Pero nunca se quejaban y solo oraban fervientemente a Dios, confiando humildemente en Su Voluntad.


Un día, durante una gran festividad, los ofrendas que el justo Joaquín llevó a Jerusalén para ofrecérselas a Dios no fueron aceptadas por el sacerdote Rubén, quien consideraba que un hombre sin hijos no era digno de ofrecer sacrificios a Dios. Esto entristeció mucho al anciano, y, considerándose el más pecador de todos los hombres, decidió no regresar a casa y establecerse solo en un lugar desierto. . Su justa esposa Ana, al enterarse de la humillación que sufrió su esposo, comenzó, en ayuno y oración, a pedirle a Dios con tristeza que le diera un hijo. En el aislamiento del desierto y en ayuno, el justo Joaquín también le pedía lo mismo a Dios. Y la oración de los santos esposos fue escuchada: a ambos un ángel les anunció que nacería una hija, a quien bendeciría toda la humanidad. Por orden del Mensajero Celestial, los justos Joaquín y Ana se encontraron en Jerusalén, donde, según la promesa de Dios, nació su hija, llamada María. El santo Joaquín falleció pocos años después de la presentación de su bendita hija en el templo, a los 80 años de edad. Santa Ana murió a los 79 años, dos años después que él, pasando sus días en el templo junto a su hija.

ORACION                                                                                                 Oh gloriosa Santa Ana, madre de la Santísima Virgen María y abuela de nuestro Señor Jesucristo, acudo a ti con fe. Alcánzame la gracia que hoy te confío y presenta mi súplica ante tu amado nieto para que Él me conceda paz y alivio en el corazón. Amén.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Domingo 11 de Enero 2026. Santas Escrituras: Gálatas 1:11-19; S. Mateo 2:13-23.

Domingo 21 de diciembre 2025. Puntos Sobresalientes de las Santas Escrituras: Anunciando el Reinado de Cristo. Lecturas de las Escrituras: Colosenses 1:12‑18 y Lucas 17:12‑19

14 de Enero de 2026 / 01 de enero de 2026 Calendario Eclesiástico *SAN BASILIO*