Martes 11 de agosto de 2026 / 29 de julio de 2026 Undécima semana después de Pentecostés. Tono uno. Lecturas de las Escrituras 2 Corintios 2:14-3:3 Mateo 23:23-28
Martes 11 de agosto de 2026 / 29 de julio de 2026
Undécima semana después de Pentecostés. Tono uno.
lecturas de las Escrituras
2 Corintios 2:14-3:3
Mateo 23:23-28
Buscamos redescubrir la oración como el "respiro", que es la vida de la comunidad, el Cristo ora en los fieles y por los fieles.
El aroma no se ve, pero se siente, su fragancia es exquisita y única, no necesita hacer ruido, pompas, propaganda o colocar un cartel, tampoco presumir, como los fariseos de S. Mateo 23. Un cristiano, piadoso y congruente en su decir y actuar, tiene el nous purificado y vive en oración constante, no necesita proclamar que es santo; su sola presencia, afirma e inunda, esparciendo la pacífica, amorosa y humilde "frafancia" a todo ambiente, así como el corazón, se llena de los que lo rodean. Se destila esa
fragancia de su conocimiento,
para otros es aroma de vida, triunfo que lleva a la vida, no traficando con la palabra en un sentido legalista farisaico y que lleva a la muerte.
La carta escrita en nuestros corazones, es conocida y leída por todos los hombres, labrada en el corazón, es testimonio cómo prueba, la Tradición es el Espíritu, Espíritu Santo que actúa en el corazón, representa un conocimiento que se transmite por contagio, apego espiritual y testimonio de vida, no por mera teoría intelectual.
Nos alineamos con la "mente de los Padres" que son las verdaderas cartas de presentación que el mundo lee, para conocer quien es la Verdad. Los ayes que leemos, es la denuncia de una hipocresía astroz en contraposición a las bienaventuranzas.
Hoy se celebra a Padre Georges Florovsky, el nos marca, el peligro de la "Pseudomorfosis" espiritual, Florovsky, usaba el término para describir cuándo la Iglesia adopta una forma externa, que no se corresponde con su esencia interior en el mensaje de transformación en el camino ortodixo. Este pasaje de Mateo es la máxima advertencia bíblica contra el mantener rituales externos vacíos de amor y justicia. Florovsky propone un retorno al verdadero espíritu de los Padres de la Iglesia, no a una imitación ciega y arqueológica de sus costumbres.
La purificación interior, en la teología ortodoxa, que él enseñaba, es esencialmente terapéutica y ascética; hospital de sanación, en el enfoque que siempre debe estar en limpiar el interior del vaso, nuestras entrańas para que el exterior, refleje la luz de una transformación real.
La mirada, que tengamos de la vivencia Ortodoxa, es crucial desde una tradición viva en espíritu, valentía y profundidad.
Gracias

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