Las oraciones de la mañana
Las oraciones de la mañana
En ausencia de un sacerdote, comience:
Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten misericordia de nosotros y sálvanos. Amén.
La oración del publicano
Dios, ten misericordia de mí, pecador.
La oración inicial
Oh Señor Jesucristo, Hijo de Dios, por las oraciones de tu purísima Madre y de todos los santos, ten misericordia de nosotros. Amén.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Oh Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás presente en todas partes y lo llenas todo, Tesoro de bienes y Dador de Vida, ven y habita en nosotros, límpianos de toda impureza y salva nuestras almas, oh Bueno.
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros. (Tres veces).
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Oh Santísima Trinidad, ten misericordia de nosotros. Oh Señor, borra nuestros pecados; oh Maestro, perdona nuestras iniquidades; oh Santo, visita y sana nuestras enfermedades, por amor de tu nombre.
Señor, ten misericordia. (Tres veces).
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre. Venga a nosotros tu Reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Troparios a la Santísima Trinidad
Despertando del sueño, nos postramos ante Ti, oh Bondadoso, y te clamamos en voz alta el himno angélico, oh Poderoso: Santo, Santo, Santo eres Tú, oh Dios; por la Madre de Dios, ten misericordia de nosotros.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
De la cama y del sueño me has levantado, oh Señor; ilumina mi mente y mi corazón, y abre mis labios para que pueda cantarte, oh Santísima Trinidad: Santo, Santo, Santo eres Tú, oh Dios; por la Madre de Dios, ten misericordia de nosotros.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
De repente vendrá el Juez, y las obras de cada uno serán descubiertas; pero con temor clamamos a medianoche: Santo, Santo, Santo eres Tú, oh Dios; por la Madre de Dios, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia. (Doce veces.)
Oración de San Basilio el Grande a la Santísima Trinidad
Al despertar de mi sueño, te doy gracias, oh Santísima Trinidad, porque por tu gran bondad y paciencia no te has enojado conmigo, ocioso y pecador, ni me has destruido con mis iniquidades, sino que has mostrado tu amor habitual por la humanidad; y cuando estaba postrado en la desesperación, me levantaste para mantener la vigilia matutina y glorificar tu poder. Ilumina también mis ojos espirituales y abre mi boca para que pueda meditar en tus palabras, comprender tus mandamientos, hacer tu voluntad, cantarte himnos con un corazón agradecido y alabar tu santísimo nombre: del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Uocofusa.org

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