Lunes 28 de septiembre de 2026 / 15 de septiembre de 2026 Decimoctava semana después de Pentecostés. Las lecturas de las Escrituras Efesios 4:25-32 Mateo 23:13-22
Lunes 28 de septiembre de 2026 / 15 de septiembre de 2026
Decimoctava semana después de Pentecostés.
Las lecturas de las Escrituras
Efesios 4:25-32
Mateo 23:13-22
Las lecturas de Dios nos solicitan el equilibrio en nuestro ser, para vivir de modo bondadoso sin hipocresía, sin entristecer al Santo Espíritu, cuando nos acostamos, en el descanso, que estemos en la serenidad, la paz de la nueva naturaleza, sin enojo o recriminación es la evidencia visible del buen cristiano, es lo observable de que el alma ha sido verdaderamente injertada en Cristo".
El cuerpo de Cristo se edifica desde la Verdad, en nuestra participación en integridad, ejerciendo el perdón en las entrańas de misericordia, siendo el principio rector que se vive el Evangelio. La energía del cuerpo es la práctica de las virtudes cristianas.
El Evangelio, resalta el decir y lo que se hace, de los fariseos, en una hipocresía que corrompe incluso al prosélito. Son falsos conversos en un orgullo que paraliza aún a la gracia.
Usan los talentos para crear un muro, más que un puente para el otro, los convierte en hacedores del mal, son religiosos enciclopédicos, si, tienen conocimiento en una conciencia marcada por el vacío espiritual, un ritualismo vacío que admiran más los adornos y riqueza que la Presencia del Altísimo, en una la fe que pierde su sustancia. Es el daño ontológico que la Sangre de Cristo salvaguarda para que ejerzamos la verdadera piedad dejando ese espacio bendito para la Cruz en el amor abnegado
El vivir en una constante renovación del corazón, es quebrantarse contrito y humillado ante Cristo, abriendo y permitiendo el acceso al Reinado de Dios, sin reglas que frenan, sino en la práctica de la justicia, permitiendo que Dios actúe para que Su gracia obre ese milagro de amor en nosotros. Es el purificar el corazón" lo único que nos limpia de la fealdad interna.
Es llamativo, incluso irónico que para los religiosos fariseos era más fácil medir la piedad con reglas que someterse al doloroso proceso de sanar el alma a través de los Misterios (sacramentos). Reflejar el bien la verdad y la belleza desde la autenticidad en una comunidad es depojarse del viejo hombre para que los Santos Misterios produzcan fruto adquiriendo una nueva ontología
para ser verdaderos hijos de Dios.
Gracias.

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