Meditando los Salmos.
Meditando los Salmos.
El Salmo 81 y 82, nos piden recapacitar recapitular los sucesos de la Alianza para obediencia y recibir el tesoro de bendiciones por amor genuino.
Este pueblo se olvida, son como "dioses" que ni reparan ni aceptan las bendiciones y caen como cualquier hombre porque no reflejan el carácter de Dios. El Señor respeta nuestro camino, aún en la libertad de ejercer lo humano, y según nuestro bien o mal proceder retirando su gracia.
El Salmo prefigura los Santos Dones la Divina Eucaristía, trigo y miel eternos que sacian el alma, la psique.
Desde la divinización participamos de la Teosis y no en la oscuridad espiritual. Que importante es mantenernos enfocados! En qué ? En la correcta adoración en un corazón que brille en la gracia y no en lo obstinado.
Salmos 81
Bondad de Dios y maldad de Israel
1 (1) Del maestro de coro, con la cítara de Gat. De Asaf.
1 (2) ¡Canten alegres a Dios, que es nuestra fuerza!
¡Alaben con gritos de alegría al Dios de Jacob!
2 (3) Canten al son del pandero,
de la dulce arpa y del salterio.
3 (4) Toquen la trompeta al llegar la luna nueva,
y también al llegar la luna llena,
que es el día de nuestra gran fiesta.
4 (5) Porque este es el mandamiento
que el Dios de Jacob dio a Israel;
5 (6) es el mandato dado a José
cuando Dios salió contra Egipto.
Oí una voz que yo no conocía:
6 (7) «Te he quitado la carga de los hombros,
te he aliviado del trabajo duro.
7 (8) En tu angustia me llamaste, y te salvé;
te contesté desde la nube que tronaba;
te puse a prueba junto a las aguas de Meribá.
8 (9) Escucha, pueblo mío, mi advertencia;
¡ojalá me obedezcas, Israel!
9 (10) No tengas dioses extranjeros;
no adores dioses extraños.
10 (11) Yo soy el Señor, tu Dios,
el que te sacó de la tierra de Egipto;
abre tu boca, y yo te satisfaré.
11 (12) »Pero mi pueblo no quiso oírme;
¡Israel no quiso obedecerme!
12 (13) Por eso los dejé seguir con su capricho,
y vivieron como mejor les pareció.
13 (14) ¡Si mi pueblo me hubiera escuchado!
¡Si Israel hubiera seguido mis caminos,
14 (15) en un abrir y cerrar de ojos
yo habría humillado a sus enemigos
y castigado a sus contrarios!»
15 (16) Los que odian al Señor caerían aterrados,
y su condenación quedaría sellada.
16 (17) Dios alimentaría a su pueblo con lo mejor del trigo,
y con miel silvestre apagaría su sed.
Salmos 82
Dios, el Juez supremo
1a (1a) Salmo de Asaf.
1 (1b) Dios se alza en la asamblea divina
y dicta sentencia en medio de los dioses:
«¿Hasta cuándo harán ustedes juicios falsos
y se pondrán de parte de los malvados?
¡Hagan justicia al débil y al huérfano!
¡Hagan justicia al pobre y al necesitado!
¡Libren a los débiles y pobres,
y defiéndanlos de los malvados!
»Pero ustedes no saben, no entienden;
andan en la oscuridad.
Tiemblan los cimientos de la tierra.
Yo dije que ustedes son dioses;
que todos son hijos del Altísimo.
Sin embargo, morirán como todo hombre,
¡caerán como cualquier tirano!»
¡Oh Dios, dispónte a juzgar la tierra,
pues tú eres el dueño de todas las naciones!

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